La práctica del Taichí de manera continuada nos aporta en no mucho tiempo una mejoría y equilibrio tanto físico como mental.
El Taichí se basa en realizar de una manera armónica y coordinada una serie de movimientos lentos y sencillos de todo nuestro cuerpo en un punto de tensión muscular prácticamente nulo pero suficiente para aportarnos unos beneficios físicos importantes en un periodo corto de tiempo.
Junto al movimiento físico acompañaremos de manera coordinada la respiración. Gracias a ello, con la práctica, aprenderemos a controlar en nuestra vida diaria muchas situaciones de alteración o estrés.
Con la práctica habitual los movimientos se irán incrementando en cantidad y dificultad, lo que nos irá aportando mayores beneficios con el tiempo.
|